San Martín de Burzaco y Claypole igualaron sin goles en un partido que tuvo de todo.
El partido tuvo de todo. Si analizamos a lo largo de los 90’, el Tambero fue más. Fue superior 11 contra 11, y también lo fue posterior a que Sanma se quedara con uno menos por la expulsión innecesaria y temprana de Lucas Chiaparro. Claypole fue superior, pero no pudo plasmarlo en el resultado.
Pero el local, pese a haber jugado con un jugador menos por más de un tiempo, lo pudo haber ganado. Tan solo le faltó aprovechar las situaciones. En el final, ya con todo Claypole volcado en ataque, tuvo dos situaciones clarísimas de contra, las cuales no pudo aprovechar. De hecho, en la última jugada, eran tres jugadores de San Martín de Burzaco contra tan solo uno del Tambero. Y sí, increíblemente, la ocasión fue definida de mala manera.
Buen encuentro de ambos. Por parte de San Martín, le queda corregir el tema nervios: una patada totalmente fuera de lugar, que condenó al local a jugar gran parte del partido con uno menos. Yendo con el juego, principalmente el segundo tiempo de Sanma fue bueno. Le faltó, tan solo y algo no menor, plasmar las situaciones en goles.
Por el lado de Claypole, sigue mirando a todos desde arriba. Es cierto que perdió una oportunidad inmejorable de extender la ventaja de puntos sobre el segundo, San Martín, si tenemos en cuenta cómo se dio el desarrollo del partido. No siempre tenés la chance de quedarte con un jugador de más en un partido tan clave y por tanto tiempo. Pero el rendimiento fue bueno. El Tambero dominó a lo largo del partido, intentó jugar, intentó mostrar lo que venía haciendo durante estas fechas, pero no pudo anotar el gol que le diera la ventaja.
Se vivió un encuentro apasionante, donde se notó por qué ambos equipos están peleando arriba en el torneo de la Primera C. El clásico no defraudó.

