Tigre le ganó 1 a 0 a Quilmes gracias al agónico gol de Pablo Magnín por el que se mantienen solos en la punta.
En el José Dellagiovanna se jugó un partidazo. Tanto el local como Quilmes salieron a ganar el partido con propuestas de buen fútbol. Uno quería mantener la punta en soledad y el otro se quería meter en la pelea.
El encuentro tuvo ocasiones claras de ambos lados de la cancha. Los dirigidos por Diego Martínez querían olvidarse del chato empate 0 a 0 frente a Agropecuario donde se dejó pasar la posibilidad de distanciarse de sus seguidores. Ahora debían hacer la tarea en casa para seguir sin compartir la punta.
Por su lado, Quilmes venía de quedar libre la última fecha y necesitaba los tres puntos para no despegarse de los cuatro primeros. A pesar de encontrarse en desventaja en la previa por lo mostrado en el campeonato, los de Facundo Sava salieron al encuentro con una gran muestra de carácter que por momentos complico y puso en jaque al rival.
Aunque el Cervecero intentó jugarle de igual a igual, Tigre sacó chapa de su gran funcionamiento y marcó un gol agónico de la mano de Pablo Magnín en el final. Más allá de que el tanto cerró el partido y dejó los tres puntos en casa, este resultado deja un poco de oxigeno pensando en la próxima fecha cuando Tigre deba quedar libre.
Por su parte, Quilmes recibirá a Alvarado para ver si puede volver a acercarse al cuadro final en la pelea por el ascenso. Pero la noche es del Matador que puede dormir tranquilo cobijado en el buen trato de la pelota.



