El Cervecero ganaba y se subía a la punta de la Zona A, pero no lo liquidó y dejó con vida a un Botellero que reaccionó sobre el final para quedarse con su primera victoria en la PN.
Es una de esas derrotas que duelen y que dejan una herida. Ahora la cuestión pasa por determinar si esa lastimadura llega a cicatrizar a tiempo. No será sencillo entender cómo se le escapó el triunfo a Quilmes en su visita a Deportivo Maipú. ¿Por qué? Porque fue más que su rival. Porque contó con varias chances para definir el encuentro. Porque estaba consiguiendo su tercera victoria de manera consecutiva para acompañar a Tigre y a Gimnasia de Mendoza en la punta de la Zona A. Porque dos cabezazos lo dejaron con las manos vacías.



